La Festool ETS 150 es una lijadora orbital que funciona muy bien si le pones el abrasivo correcto. El problema es que mucha gente usa siempre el mismo grano para todo, y eso se nota en el resultado final.
Elegir bien la lija no es solo cuestión de acabado. También ahorras tiempo, gastas menos abrasivos y no castigas el plato de la lijadora innecesariamente.
Desbaste y nivelado inicial
Cuando tienes que quitar material de forma agresiva (restos de cola seca, desniveles entre tableros encolados, marcas de cepillo profundas), necesitas granos gruesos. Con P60 o P80 eliminas imperfecciones rápido, pero hay que tener cuidado.
Si usas plato duro con estos granos, la ETS 150 nivela bien sin crear ondulaciones. Eso sí, no te pares en un mismo punto porque puedes crear un rebaje que luego cuesta corregir.
Preparación básica antes de acabar
Este es el lijado más común en cualquier taller. La madera ya está nivelada, pero necesitas dejarla lista para aplicar tinte, aceite o barniz.
P100 o P120 son los granos que más se usan aquí. Quitan las marcas del desbaste anterior sin pasarte de rosca. Si vas directamente de P80 a P180, vas a ver las rayas del grano grueso cuando apliques el acabado.
P150 también funciona bien si la superficie no tenía grandes defectos desde el principio.
Acabado fino antes de barnizar
Para puertas, frentes de cajones o cualquier pieza vista donde el tacto importa, subes a P180 o P220. Aquí la superficie ya debe quedar suave al tacto, sin ninguna marca visible.
Con la ETS 150/5 (la de órbita más grande) en P180 consigues un buen equilibrio entre velocidad y calidad. Si pasas a P220, el acabado mejora pero tardas más.
Lijado extra fino para lacados
Esto ya es para trabajos más exigentes: lacados brillantes, repaso entre manos de barniz, superficies que van a llevar acabados de poro cerrado.
P240, P320 o incluso P400 si buscas algo realmente fino. Aquí viene bien la ETS 150/3, que tiene una órbita más pequeña y deja menos marcas circulares en la madera.
Ojo, con estos granos tan finos la lijadora trabaja más lento. Si intentas apretar para acelerar solo vas a generar calor y quemar el abrasivo.
Cosas que conviene saber
El plato importa más de lo que parece. Duro para nivelar superficies planas, blando para cantos redondeados o piezas curvadas. Si usas plato blando en plano, vas a crear ondulaciones.
No saltes demasiados granos. Ir de P80 a P220 directamente no funciona. Las marcas del grano grueso se quedan ahí aunque no las veas a simple vista, y aparecen cuando das la primera mano de acabado.
El aspirador conectado no es opcional. Sin aspiración, la lija se satura de polvo y deja de cortar. Además generas más calor y el abrasivo dura la mitad.
Cambia la lija cuando toque. Una lija gastada no lija, pule. Y pulir genera calor, que puede quemar la madera o el barniz si estás repasando entre manos.
Con cuatro o cinco granos cubres casi todo
Para un taller que hace mueble, con P80, P120, P150, P180 y P220 tienes cubierta la mayoría de situaciones. Si haces lacados, añades P320.
La ETS 150 da muy buen resultado si respetas el proceso y no intentas quemar etapas. Cada grano tiene su función, y saltarse pasos solo te hace perder tiempo corrigiendo después.